Desde Acá. Cimientos para una Salud Situada
Revista del Instituto de Ciencias de la Salud | UNAJ | ISSN: 3008-7627 | Julio-Diciembre 2026 | No 6
trayectorias migratorias, la organización social del cuidado, las asimetrías de clase,
género y etnia que modulan el acceso diferencial a derechos formalmente reconoci-
dos. La noción de itinerario terapéutico resulta productiva en este punto, al recons-
truir los recorridos que efectivamente realizan las personas y sus familias -por centros
de atención primaria, instancias de derivación, organismos de certificación, dispo-
sitivos comunitarios- y al visualizar así las racionalidades con que los sujetos nego-
cian, resignifican y eluden las barreras institucionales. Esa dimensión activa distin-
gue el análisis de las condiciones de acceso de la mera descripción de sus obstáculos.
La segunda clave es la brecha que se instala entre el derecho como marco normativo y
el derecho como práctica efectiva. La Convención Internacional sobre los Derechos de
las Personas con Discapacidad4 y el conjunto de legislaciones nacionales que de ella se
derivan configuran un horizonte de reconocimiento que las condiciones materiales de
ejercicio transforman, reducen o bloquean. La brecha entre el derecho proclamado y el
derecho accesible se manifiesta en múltiples registros, entre ellos la distribución terri-
torial desigual de los servicios de rehabilitación, los diseños tecnológicos que excluyen
a quienes pretenden servir, y los sistemas de cuidado que continúan feminizando y pri-
vatizando responsabilidades que la Convención define como estatales. Esta brecha ex-
presa la tensión irresuelta entre un modelo de reconocimiento de derechos construido
sobre la figura del sujeto autónomo e individual y las condiciones de interdependencia
que caracterizan la experiencia de la discapacidad y, en rigor, de la experiencia humana
en general. Situar la interdependencia como punto de partida de las políticas públicas
y los dispositivos de atención reconfigura los términos en que esas políticas se piensan
y se evalúan5.
La tercera clave –la contradicción- se sitúa entre la reproducción de las lógicas biomédi-
cas y los saberes que las disputan desde adentro. Los trabajos incluidos en este dossier
fueron producidos, en su mayoría, por profesionales que trabajan dentro del sistema de
salud, entre ellos investigadoras, trabajadoras de centros de atención primaria, docentes
universitarios y kinesiólogas. Esta posición de enunciación porta un dato en sí misma,
al mostrar que la crítica al modelo hegemónico emerge también del campo sanitario,
desde quienes lo habitan cotidianamente y producen desde allí conocimiento situado.
Esa producción supone tensiones específicas, dado que la investigación cualitativa y
participativa opera en estos contextos como una práctica invisibilizada y cuestionada, y
dado que la incorporación de las perspectivas de los sujetos que atraviesan los sistemas
de salud -familias, personas con discapacidad, cuidadoras comunitarias- desafía las je-
rarquías epistémicas que el propio campo reproduce.
En la historia latinoamericana de las luchas por los derechos de las personas con disca-
pacidad, estas disputas epistémicas han ido siempre de la mano de las disputas políti-
cas. El historiador Gildas Brégain5, 6 ha reconstruido con precisión ese proceso para el
Cono Sur, mostrando cómo desde los años cincuenta y con mayor fuerza en los setenta,
colectivos de personas con discapacidad en Argentina, Chile y Uruguay impugnaron
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