Desde Acá. Cimientos para una Salud Situada
Revista del Instituto de Ciencias de la Salud | UNAJ | ISSN: 3008-7627 | Julio-Diciembre 2026 | No 6
Indicadores socioeconómicos y de salud
Entre las principales dificultades de acceso a la salud de las PcD destacan los factores
económicos, la lejanía de centros urbanos y las barreras para acceder a tratamientos
y profesionales. Para contextualizar las regiones según su población total, se utiliza-
ron variables como Necesidades Básicas Insatisfechas, Índice de Desarrollo Humano,
empleo y alfabetización, observándose que las provincias del NOA y NEA exhiben los
indicadores más desfavorables.
Para caracterizar a la población con CUD, se incorporaron variables del RNPCD (al-
fabetismo, condiciones de vivienda, hacinamiento, actividad y situación previsional),
evidenciando marcadas desigualdades regionales. En términos generales, existe una co-
rrespondencia entre la población total y la población con CUD: el NOA y el NEA con-
centran los indicadores socioeconómicos más desfavorables, lo que también se refleja en
los indicadores de salud (esperanza de vida, mortalidad infantil y materna, mortalidad
perinatal y años de vida potencialmente perdidos).
La mortalidad infantil resulta un indicador clave, ya que sintetiza factores demográ-
ficos, socioeconómicos, culturales, ambientales y de acceso a la salud. Mientras que la
mortalidad neonatal se vincula principalmente con condiciones congénitas y la aten-
ción sanitaria, la post-neonatal refleja en mayor medida condiciones ambientales y so-
cioeconómicas. Por ello, valores elevados en estos indicadores dan cuenta de situaciones
de mayor vulnerabilidad poblacional.
En cuanto al acceso a la salud, los resultados fueron más heterogéneos. Se analizaron
variables como urbanización, nacimientos en establecimientos asistenciales, cobertura
de vacunas, disponibilidad de profesionales y establecimientos, cobertura de salud y
ruralidad. El Centro y la Patagonia presentan más del 90% de población urbana, mien-
tras que el NOA y NEA concentran mayores niveles de ruralidad. La región Centro
se destaca por la alta disponibilidad de profesionales (impulsada por CABA), aunque
con menor proporción de establecimientos por habitante; en contraste, la Patagonia
presenta mejores ratios de establecimientos. En el NOA y NEA hay mayor presencia de
establecimientos, pero menor disponibilidad de personal y de servicios con internación.
Esto sugiere que las áreas rurales enfrentan mayores barreras de acceso, mientras que
las urbanas concentran recursos humanos.
Respecto de la cobertura de salud, el 36,1% de la población total carece de cobertura,
frente al 31% entre personas con dificultades. Sin embargo, el NOA y NEA registran los
niveles más altos de población sin cobertura. En la población con CUD, la cobertura
es mucho mayor: 8 de cada 10 a nivel nacionali. A nivel regional, las diferencias en la
población con CUD son moderadas, aunque persisten disparidades entre provincias.
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En la población con CUD, el acceso a cobertura de salud es mayor, por el propio recorrido de su tra-
mitación; que implica una persona inserta en el sistema de salud y que por necesidad de su cobertura
muchas veces llega al CUD.
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