Desde Acá. Cimientos para una Salud Situada
Revista del Instituto de Ciencias de la Salud | UNAJ | ISSN: 3008-7627 | Julio-Diciembre 2026 | No 6
Las trayectorias migratorias de la mayoría de los grupos migrantes se desarrollan en
contextos de precariedad laboral, informalidad, inestabilidad habitacional y dependen-
cia de políticas sociales estatales, condiciones que inciden directamente en las formas
de acceso, uso y vínculo con los servicios públicos de salud. Cuando a estas trayectorias
se suma la experiencia de la discapacidad —en particular la discapacidad infantil—
emergen tensiones específicas vinculadas a los procesos de burocratización del acceso
a derechos y a la construcción institucional de categorías que no siempre dialogan con
las vivencias de las familias. En este sentido, distintos aportes de los estudios críticos
de discapacidad han cuestionado las perspectivas biomédicas tradicionales —centra-
das en la deficiencia individual y en la rehabilitación del cuerpo— para comprender la
discapacidad como una experiencia producida en la interacción de determinadas con-
diciones corporales y las barreras sociales, institucionales y económicas que restringen
la participación plena de las personas en la vida social4,5,6. Desde esta perspectiva, la dis-
capacidad deja de ser entendida exclusivamente como un problema individual o clínico
y pasa a ser abordada como una cuestión social y de derechos humanos7. En esta línea,
la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad8, en
su artículo 25, obliga al Estado a garantizar el derecho a la salud sin discriminación,
reconociendo a los sujetos como sujetos de derecho y no meros objetos de asistencia.
En relación con el estado del arte sobre el campo de los estudios en migración y salud
en Argentina, si bien existen aportes relevantes desde distintas disciplinas, aún se iden-
tifican vacíos analíticos. Desde la terapia ocupacional, Arrarás9 propone un abordaje
híbridoa,10 para analizar las condiciones de vida y salud de migrantes subsaharianos en
la costa atlántica del país, poniendo de relieve la precariedad estructural que atraviesa
a esta población y la necesidad de profundizar el estudio del proceso salud–enferme-
dad–atención–cuidado, así como de la salud laboral. Desde la antropología y la psico-
logía, investigaciones como las de De la Canal, Zubrzycki y Lastra11 han analizado la
construcción de alteridades y los discursos estatales en torno a la migración. Desde
la antropología de la salud, Goldberg12 analiza las desigualdades sociales y sanitarias
que atraviesan a poblaciones migrantes en Argentina —particularmente migrantes bo-
livianos—, destacando cómo la irregularidad administrativa, la precarización laboral
y las dinámicas institucionales configuran escenarios de vulnerabilidad estructural y
exposición a riesgo sanitario. Por otro lado, Incaurgarat13, a partir de una investigación
etnográfica con migrantes chinos en Argentina, examina los itinerarios terapéuticos,
los conflictos con el sistema de salud local, las prácticas de autoatención y las articula-
ciones transnacionales de cuidado, mostrando cómo las decisiones en salud se inscriben
en tramas familiares, económicas y morales que exceden el sistema biomédico local. En
conjunto, Goldberg e Incaurgarat14 abordan estas problemáticas desde una perspectiva
antropológica y transnacional, destacando la exposición de las personas migrantes en
a
La propuesta de hibridez realizada por Gil & Bassi10 entre la terapia ocupacional y la antropología
social articula herramientas teóricas y metodológicas de la antropología con la orientación aplicada
de la terapia ocupacional, incorporando la mirada etnográfica para superar enfoques exclusivamente
clínicos y comprender los problemas sociales complejos en su contexto, así como para orientar dispo-
sitivos de intervención.
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